De la Biblioteca de ebooks, Limonóv de Emmanuele Carrère

Tuve una gran curiosidad por conocer la vida de este personaje llamado Limónov (Eduard Veniamínovich Savenko) y fue así que recorrí 400 páginas que en los inicios de la historia se hizo ágil y formativo de la historia de vida de hombres, mujeres y niños de la Unión Soviética, del drama de la guerra y postguerra.

Este hombre es un personaje controvertido que surge como cualquier niño marginal en una sociedad que lo excluye y que comienza a relacionarse con el mundo under de los intelectuales y artistas soviéticos censurados, es así que consigue salir de su país no teniendo ni mucha idea del mundo que lo esperaba emigra a EE.UU dónde vive una vida promiscua y se revela ante este nuevo sistema que ve y que vivencia en carne propia, aborrece a los ricos y se les planta con la soberbia de los excluidos. Comienza a escribir y es editado, luego viene la etapa de su vida en París siempre en los círculos de los artistas, intelectuales y marginales rusos exiliados dónde allí es ya aceptado, hasta aquí el libro me agradó fue llevadero. De ahí en mas con la vuelta de Limonov a la Unión Soviética, la caída del muro de Berlín, la Perestroika, Gorbachov, la guerra en los Balcanes, la participación de Limonov junto a asesinos, etc. se me hizo interminable y tedioso.

Este libro tiene dos cuestiones a tener en cuenta, por un lado se tiene que conocer la cultura Rusa porque sino se hace agua por algunas partes, información que no manejo en su totalidad, y por el otro lado la innumerable cantidad de citas auto referenciales del autor que si bien enseña en cierta manera a darse cuenta como un escritor construye una historia que necesita o desea contar, te hace sentir que nos vamos por las ramas de la historia central que es Limonov.

No dejo de recomendarlo por supuesto, las historias de personajes como éste son fascinantes por lo menos para mi. Hago un paralelismo casualmente con un documental que vi ayer sobre los hijos de los Nazi en Netflix, cuando en el Ucrania hay pobladores que aún hoy como consecuencia de su historia, homenajean la ocupación fascista en su pueblo.

 

Les dejo unos párrafos del libro, que me parecieron interesantes y que sirven para situarlos en la lectura del mismo:

....” El totalitarismo, que en este punto decisivo la Unión Soviética llevó más lejos que la Alemania nacionalsocialista, consiste en decirle a la gente que allí donde ve negro es blanco, y obligarla no sólo a repetirlo, sino, a la larga, a creerlo a pies juntillas. La experiencia soviética extrae de este aspecto esa cualidad fantástica, a la vez monstruosa y monstruosamente cómica, que ilumina toda la literatura subterránea, desde Nosotros de Zamiatin a Cumbres abismales de Zinóviev, pasando por Chevengur de Platónov. Es este aspecto el que fascina a todos los escritores capaces, como Philip K. Dick, como Martin Amis o como yo, de absorber bibliotecas enteras sobre todo lo que le ha ocurrido a la humanidad en Rusia en el siglo pasado, y que resume así uno de mis historiadores preferido Martin Malia: «El socialismo integral no es un ataque contra abusos específicos del capitalismo, sino contra la realidad. Es una tentativa de abolir el mundo real, un intento condenado a largo plazo, pero que durante un determinado período consigue crear un mundo surrealista definido por esta paradoja: la ineficacia, la penuria y la violencia se presentan como el bien supremo.» 

La abolición de la realidad implica la de la memoria. La colectivización de las tierras y los millones de kuláks asesinados o deportados, la hambruna organizada por Stalin en Ucrania, las purgas de los años treinta y los millones adicionales de muertos y deportados de un modo puramente arbitrario: todo esto no había sucedido nunca. Por supuesto, un chico o una chica que tuviese diez años en 1937 sabía muy bien que una noche había venido una gente a buscar a su padre y que después nunca habían vuelto a verle. Pero sabía también que no había que hablar de ello, que ser el hijo de un enemigo del pueblo era peligroso, que más valía actuar como si nada hubiera pasado. De este modo todo un pueblo hacía como si nada hubiese ocurrido y aprendía la historia según el Curso abreviado que el camarada Stalin se había tomado la molestia de escribir él mismo. Solzhenitsyn lo había anunciado: en cuanto se empiece a decir la verdad todo se derrumbará."...