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Guerra Civil de Federico Jeanmarie.

 

La gente está más preocupada por su propio odio.

 

Fue una experiencia muy particular por cómo viví el trayecto de lectura de este libro.

La historia habla de muchas cosas -como el propio autor lo dice en Página 12- “Yo creo en la literatura que te llena de preguntas.”, y así fue lo que me sucedió. Al principio odié al personaje principal por obseción egoísta por la mujer que había perdido y que me hacía recordar al personaje Ricardo Somocurcio de las Travesuras de la niña mala, de Vargas Llosa, como así también el erotismo final del libro.

Schnagel, el protagonista que solo tiene apellido y olvidó su nombre porque así define su identidad, cambia el destino de la gente con una máquina de tatuaje sobre las líneas de la mano, es un corrector del destino o un instrumento del destino como quizás se defina a sí mismo. Pero en si, de lo que realmente habla la trama no es lo que a mi me ponía intolerante del personaje, sino de algunas otras cosas que nos pueden hacer pensar sobre la forma de vivir o de ser de los argentinos que es en dónde el autor se basa para reflexionar “Me parece que somos un pueblo al que le cuesta ser feliz. Yo soy de andar en bici o de caminar a la mañana y es increíble la cantidad de veces que veo a gente que por cualquier cosa puede llegar a la violencia más estúpida. Y me resulta raro porque siempre hay una razón para que el porteño esté enojado. Es algo que me interesa mucho y he tratado de escribirlo de todas las maneras que he podido. El origen de la novela está en un hecho que pasó, creo que en la línea Sarmiento. Alguien se tiró a las vías, pero la gente no supo que era un suicidio, pensó que era otro tren que llegaba tarde y quemaron un par de vagones. Entonces se me ocurrió que por un hecho fortuito podía iniciarse una locura y busqué la forma más increíble de que eso pudiera pasar. Por eso decidí también que Schnagel, que vive completamente aislado del mundo, llegara a producir algo que involucre a los demás.

Es decir es un libro en el que están los tres temas que obsesionan al autor: la soledad, la violencia, el amor y la incomunicación.

 

De ahí en más solo me queda leer otro de los libros de este nuevo escritor en mi biblioteca, y veré que efecto me produce, ya que me remito nuevamente a las palabras de Jeanmarie sobre otra de sus novelas cuando dice “los gorilas me decían que era una novela peronista y los peronistas, que era una novela gorila. Eso que para otro escritor es un problema para mí es maravilloso. No en vano me gusta el Quijote. Me gusta una literatura que no resuelva, que haga quilombo. No sé si lo logro, pero por lo menos lo intento.

Comentarios: 1
  • #1

    Cecilia (viernes, 17 octubre 2014 17:14)

    Que buen análisis. Me parece digna de reflexión esa frase: "Somos un pueblo al que le cuesta ser feliz". Y me parece muy interesante esa busqueda del autor con el hecho de escribir para hacer bardo, es ahi donde se encuentran las reflexiones mas suculentas, que necesarimente se deben contraponer con el fin de reafirmar y alimentar nuestro sentido identitario de felicidad.
    Un pueblo consagrado a reconocer al "otro", a integrarlo, a invitarlo a caminar juntos la historia, puede transformarse en el sentido mas noble de la felicidad de un pueblo, donde la soledad, la incomunicación, la violencia, el odio, no tenga cabida.
    Segun contás, pareciera que el autor al contraponer posturas, lo logra. Debería leerlo, lo anoto en mi lista. Me parece muy interesante. Gracias Rosario.